Entrevista a Profesora María Mendoza[1]


Profesora de la Universidad de Lima y autora de dos libros sobre el periodismo en el Perú

Profesora de nuestra universidad posando con su libro

Desde los inicios del periodismo, los medios de comunicación tomaron posición por algún candidato o por alguna opción política. ¿Por qué esto no pudo cambiar incluso a finales del siglo XX?

Al parecer, hay una suerte de cordón umbilical que une a la prensa con los políticos. Hay un autor que menciono en el libro que analiza la relación como “antagonistas complementarios”. Él dice que siempre la relación de la prensa con la política ha sido muy complementaria. Ambas partes se necesitan y, al mismo tiempo, miran hacia objetivos diferentes. Lo que yo he notado es que en la época que tú señalas el compromiso de los medios con la política era más abierto. El periódico no tenía ningún tapujo en decir que iba a apoyar a un candidato determinado. Era un compromiso evidente. Luego, a partir del 80 y del 90, los compromisos se camuflan, como que se ocultan y se convierten en tácitos.


A pesar de esto que usted dice, los periódicos cada vez se venden más y la gente los compra en el kiosco. ¿Por qué la gente no tiene una noción de objetividad y va y compra lo que le gusta?

La gente va y compra el periódico que cree que coincide con él. Las teorías de la comunicación nos han explicado eso, nos dicen que los medios de comunicación difícilmente cambian actitudes, lo que hacen es sobre todo confirmarlas y ratificarlas. Te encuentras con gente que lee un periódico que tú jamás leerías, pero esa persona se siente gratificada, probablemente porque ese diario le dice lo que quiere leer. Ahí vemos un usuario que no es pasivo, sino que sabe lo que le están dando.


¿Cuál cree que fue la época más negativa de la prensa en la historia del Perú?
Para mí, la más terrible fue la de Fujimori. En ese régimen se multiplicaron las cosas ocurridas durante el gobierno de Leguía. En el oncenio se expropió un periódico y al expropiarlo generó una corriente de temor para que nadie más alzara la voz. Es decir, promovió algo terrible: la autocensura. Leguía también generó una prensa palaciega, es decir “que se subió al carro”. Todo esto se multiplicó con Fujimori. Si bien los diarios no se expropiaron al comienzo, sí hubo un intento de expropiación en 1992, que felizmente fue parado por la protesta internacional. Años después hubo una “toma sin toma”, a través del dinero se compraron las líneas editoriales.


¿Lo ocurrido con la prensa durante el gobierno de Velasco justifica la alerta constante que existe en defensa de la libertad de prensa?…
No es por Velasco mismo, sino por lo que significa la interrupción del Estado de derecho. Así como acá tuvimos a Velasco y luego a Morales Bermúdez, en esa época toda América Latina estaba envuelta en esos movimientos. Hoy el mundo ha cambiado, ya no se piensa en un golpe de Estado. La interrupción del Estado de derecho es una cosa impensada. Los militares tienen sus roles y la sociedad civil los suyos. Creo que el tema va más allá de Velasco y llega a una suerte de maduración de nuestras autoridades en torno a que nada justifica la interrupción del orden legal. Creo que el Perú ha madurado en este sentido. Un cúmulo de experiencias nos ha enseñado que la interrupción del Estado de derecho es nociva.





Entrevista a Reymundo Hurtado Martinez

Presidente de la Unión de Periodistas de Aviación (UPA) del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, y ex redactor del Diario El Comercio por 20 años

Periodista en su oficina, en donde redacta sus artículos para su diario virtual

Usted redacta un diario virtual, ¿Cómo ve en otros diarios de esta plataforma desarrollarse en la web con respecto a otros diarios internacionales?
Los diarios más conocidos como ‘El comercio’, donde yo trabajé siempre se ha preocupado por la calidad y  veracidad de sus noticias, y su visión también se ve reflejada en su portal online, así como otros diarios como Peru 21, o La república; sin embargo, el problema está en los periodistas independientes. A diferencia de otros países, los bloggers son muy dedicados y formales al momento de presentar sus noticias, no descuidan ni un solo detalle pues es una sociedad en el que la cultura, la economía, finanzas, etc, son la esencia del periodismo y no más bien la vida de la farándula aquí. Pero hay que dar crédito igual a esta generación, que aún falta mejorar su rol, es ya un gran paso el que se estén involucrados en este ámbito virtual y en un tipo de noticias de carácter más serio.

¿Y qué es lo que le falta a esos periodistas virtuales?

Bueno, en el caso de las noticias virtuales, se descuidan muchos factores, como la ortografía en la redacción; es común encontrar errores ortográficos o gramaticales en ellos. Después, la calidad de las noticias; Se cuenta de forma muy superflua las noticias, no se realizan más investigaciones para entender, no solo exponer, porqué el cómo y el cuándo. Y, también falta prepararse mejor, y esto no es solo para los periodistas virtuales, pues muchas veces veo entrevistas o conferencias donde se puede observar claramente que ellos (los periodistas) conocen muy poco de su entrevistado, lo cual es una pena pues una noticia que puede tener mucho potencial se ve afectada por la ineficiencia del periodista y claro, esto desemboca en la paupérrima calidad de análisis al momento de presentar la noticia.

¿Qué diferencias nota en el rol del periodista y el perfil del lector  de sus años en los que trabajaba en el comercio con el de este nuevo siglo?

Bueno, cuando leo el Comercio aun veo muchos rasgos en el perfil del redactor del periódico con el que yo entre. Pero, lo que pasa es que antes éramos una sociedad que se interesaba más por el debate, comprábamos el periódico para contradecir, argumentar y exponer nuestras ideas, ahora la mayoría compra los periódicos para leer sobre los personajes sensacionalistas, y como esa es la demanda, la oferta cambia. En consecuencia, la búsqueda de la primicia se dirige a otros intereses, pero gracias a Dios, aún quedan periódicos serios que valen la pena leer.

¿Deberíamos apostar por un periodismo independiente?
Por supuesto, y esto tiene que conllevar a un periodismo de investigación.

¿Así como hay diferencias en el periodismo, cuales son las diferencias en el público?

Hay que promover la retroalimentación, porque es en espacios virtuales donde yo personalmente he visto que la gente tiene menos miedo de expresarse. Un ejemplo, con el fallo de la haya, los chilenos no tuvieron reparos en expresar lo que sentían ante este, pues lo que pensamos que sabemos es diferente a lo que realmente esa sociedad piensa. Hay una gran mayoría que antes de que se diera el Fallo, decía que si había guerra no mandarían ni a sus hijos y nietos, solo deberían de ir los hijos de las familias dueñas Angelini, pues los únicos favorecidos o desfavorecidos eran ellos. Fuera de la veracidad de sus proposiciones, me impresiona los debates intensos que los comentarios producen. Mientras que aquí aún muchos solo se dedican a insultar y más no a argumentar.



Entrevista a Profesora Rosa María Alfaro[2]

Presidenta del consejo Consultivo de Radio y Televisión (ConcorTV)

Rosa María explicando sobre su percepción y tarea de los medios

¿Cuál es su impresión sobre los diarios?

Basta analizar las portadas de los diarios, en donde es común ver que el levantamiento de su información se concentra en temas negativos. Hay un sector del periodismo peruano que se ha convertido en difusor del mal de la sociedad… ¡para eso no necesitas un periodista!
Ante esto, ¿Cuál debería ser el nuevo rol del periodismo?

El periodista tiene que generar contenidos que promuevan transformaciones en la sociedad. El periodismo en el Perú se enfoca en levantar los problemas de la sociedad, pero no como temas complejos sino como sucesos; entonces, se escandaliza, se vuelve más terrible y no se analiza más a fondo.
En la sociedad peruana  se aprecia esa actitud de dudar de los demás, de criticar, cuestionar, salir a las calles, pero no proponer transformaciones. No hay periodistas que propongan transformaciones, ¿es tan difícil plantear caminos de solución cuando se escribe sobre algún problema de la ciudad?
Y con esto, ¿Los medios pueden generar un desarrollo?
Hay que dejar en claro algo: los medios no lo harán, lo lograrán los buenos periodistas. Tenemos que reconocer que sí hay buenos periodistas;  por eso hay que buscar a los mejores y formar un equipo que promueva el periodismo cívico en una ciudad. Esta iniciativa genera que la ciudadanía se sienta realmente representada.
¿Esto no requiere también el compromiso de ellos (medios)?
Sí, pero para sacar adelante este proyecto, los periodistas tienen que independizarse. Formar un colectivo periodístico en cada región o ciudad; como periodistas tienen derecho a tener su propio órgano de trabajo, aparte de su centro de labores. El periodismo que busca al ciudadano para atenderlo y escuchar sus demandas es el ideal; así el periodista empieza a conocer a la gente y, además,  creará nuevos contenidos y nuevas formas de escribir. Allí cobra mayor  valor la figura del periodista.




[1] Fuente: Periódico el Comercio
[2] Fuente: Universidad de Piura



Posteado por Marcela Vera Hurtado