Lima es hoy una ciudad de más de ocho millones de habitantes, consumidores voraces de noticias, que prefieren la televisión a la prensa. La radio sigue siendo el principal medio masivo de información a nivel nacional y los diarios Chicha del viejo estilo de la década pasada comienzan a desaparecer.

En su lugar ha surgido un nuevo tipo de prensa popular tabloide de bajo precio que si bien es cierto sensacionaliza, es decir que exagera pero no miente, está más apegado a los presupuestos básicos del periodismo que sus antecesores. Ellos son “Perú 21”, “Correo”, “La Primera”, que se ofrecen a precios sorprendentemente mínimos . Incluso diarios que eran venidos a alto precio como “Ojo” se han pasado al terreno de lo popular de los 50 centavos. El diario que más se vende es “Trome”, igualmente popular, que usa la antigua jerga o replana en sus titulares y pone en práctica las recetas “chicheras” pero sin llegar a los extremos de vulgaridad e irresponsabilidad de los ya viejos “chichas”.

Esta opción popular por la prensa ligera en temática y presentación general corresponde también a una severa crisis de escepticismo general en relación a los partidos políticos, los procesos democráticos, la justicia y en general por los valores tradicionales que se cultivaban en el viejo periodismo y la sociedad en general.

La nueva prensa peruana del siglo XXI se enfrenta entonces en particular a severas desconfianzas por parte de la juventud, al punto que en una encuesta reciente el periodismo peruano aparece en un quinto lugar en las encuestas de confianza en instituciones.

Redactado por Jose Fabrizio Sacoggna