El periodismo en el Perú se inicia en la época de la Colonia, lo hace del mismo modo que en Europa con boletines tales como "Relaciones" y "Noticiarios", que contenían noticias de carácter mundial y que se publicaban en Lima a la llegada del correo de España.

Es el año 1810 se decreta la libertad de pensamiento y la supresión de la Inquisición. Gracias a este decreto, se da una nueva apertura en el periodismo y comienzan a circular abundantes impresos.

En 1839 se inicia una nueva era en el periodismo, no sólo por la aparición de un nuevo tipo de periodismo, sino por la desaparición de los órganos políticos: "El Mercurio" y "El Telégrafo". A partir de éste momento, el diario "El Comercio" empieza su reinado.

Ejemplares de los periódicos: El telegrafo, el Mercurio Peruano y el Comercio

La primera edición de "El Comercio" aparece el 4 de mayo de 1839, bajo el lema de "Orden, Libertad, Saber". Desde su aparición, éste tuvo una gran y constante competencia a través de los numerosos periódicos que se editaban en Lima. En especial este diario marca indudablemente un jalón de la historia del periodismo peruano y coincide con el comienzo de una etapa de la historia del país, pues se funda justo en tiempos en que se busca terminar con el caudillismo y cuando es posible editar un periódico que trate de sustraerse a la política cotidiana para procurar el simple negocio editorial.


En el siglo XX, los periódicos se vuelven ideologizados, muchos en defensa de los sectores narco sindicalistas y otros, se vuelven diarios ideológicos eclesiales de los que sobresalen los diarios anarquistas. Un ejemplo es el ‘El comercio’ que comenzó como diario anarquista con el dueño Carlos Miro Quesada, un ejemplo de esto fue en la II guerra mundial, en donde este diario tuvo una posición muy de centro, es decir no apoyaba a los del eje ni a los aliados, hasta que llegó el incidente de Pear Harbor, en donde defendió a los aliados.


En la segunda mitad del siglo XX, el periodismo libre alcanzó gran desarrollo pues los diarios y la prensa empleó técnicas novedosas, el más claro fue separar la información de la opinión pública. Sin Embargo, con la llegada de Velasco al poder se trae consigo la incautación; es decir, durante su dictadura, el 26 de julio de 1974, mediante el uso de la policía ocupa sorpresivamente todos los diarios de Lima: "El Comercio", "La Prensa", "Ojo", "Correo", "Última Hora" y "Afición", apropiándose de éstos e imponiendo nuevos editores y no fue hasta 1980 que, al retornar a la democracia al Perú, pudo restablecerse en el país la libertad de expresión y devolverse los diarios a sus legítimos dueños. Precisamente fue la noche del 28 de julio de 1980, el día en el que retornaron los dueños de los periódicos a sus antiguos despachos. Entre ellos podemos encontrar a: Alejandro y Aurelio Miró Quesada en El Comercio, Guillermo Cortez Núñez en Expreso, Enrique Agios en Correo, etc.

Policía ocupando sorpresivamente los diarios de Lima

Con Fujimori, al asumir el cargo de Presidente el 28 de julio de 1990, aseguró enfáticamente que respetaría y promovería la más amplia libertad de prensa, tal como lo hicieron sus antecesores en el cargo. Y, al igual que ellos, no sólo consintió severos desequilibrios sino que dió pasos en contrario, es decir, a favor del recorte del derecho a la libertad de expresión, pues mucha gente se olvida de que él cerró los diarios por dos días, y de las manipulaciones y compra de los periódicos chichas en donde se le atribuye responsabilidad en el desvío de 122 millones de nuevos soles por su adquisición. La razón de esta aparición de los diarios chichas fue atacar a cualquier personaje que representara una amenaza a su afán re reeleccionista. En ese contexto surgieron diarios y panfletos de corta duración, cuyas portadas fueron: “El Mañanero”, “La Chuchi”, “El Tío”, “El Chino”, y “La Yuca”, entre otros.

Diarios amarillistas creados en la época de Fujimori

La primera víctima de los ataques fue el alcalde de Lima, Alberto Andrade, para quien se destinó portadas como: “Turista Andrade continúa botando obreros de la Muni” (La Chuchi, 20/07/99), o “Pituco Andrade dice: no soporto Lima” (“El Tío”, 05/09/99). Después, le tocó el turno a Alejandro Toledo: “Toledo abolla a su gringa por hacerlo venado” (“La Yuca”, 22/03/2000).

Andrade como víctima de ataques por los diarios sensacionalistas
Pero, como era de esperar, todo este clima trajo consigo una desconfianza ante los periódicos que circulaban y los medios varios; no obstante, es en el gobierno de transición, es decir el de Alan García, donde se estabilizaron un poco más las cosas y en el lapso del presidente Alejandro Toledo se dieron una serie de cambios en los dirigentes de los canales, en la programación en general, y se trató de limpiar a la televisión de aquellos rezagos de corrupción que evidentemente quedan en el país, así como en los periódicos.

Para concluir, con la aparición de un nuevo mercado de periódicos sensacionalistas, se produce una redefinición del periodismo, los diarios serios más leídos descienden en sus índices de lectoría, cediendo lugar a los periódicos amarillistas, informales, chicha. Por ejemplo, en 1990 el mercado de diarios lo disputaban el comercio, el expreso, la república y el ojo, y a fines del 90 el panorama era inimaginable, debido a que cuatro de los siete diarios más leídos ahora eran amarillos, como el ojo, ajá, el chino y el tío.

Fuentes utilizadas: Prutsky, D. C. (s.f.). Monografias. Recuperado el 19 de Febrero de 2014, de http://www.monografias.com/trabajos40/historia-prensa-peru/historia-prensa-peru.shtml

Redactado por Marcela Vera Hurtado